Acto de Ofrecimiento

El acto de Ofrecimiento y la Jornada de un Alma Pequeña. El rezo del Rosario. Oración

Santisimo Sacramento

Santisimo Sacramento

ACTO DE OFRECIMIENTO

<<Dios mío, postrada delante de Ti, en presencia de tu dulce Madre y de la Corte Celestial, me comprometo solemnemente a permanecer fiel y me ofrezco alegremente en holocausto a tu Amor Misericordioso.
Abrásame en las llamas de tu Amor Sagrado, este amor que hace los santos.

Dada mi gran debilidad, ayudame, oh, Dios mío, te lo ruego, a cumplir esta promesa que te hago hoy de estar siempre disponible a tu Llamada. Si es necesario, recuérdame, oh Dios mío, que he dejado de pertenecer al mundo para no formar más que uno conTigo, para siempre.

Te doy todo lo que tengo y todo lo que soy.

El don que Te hago de mi voluntad, es total y definitivo.

Que tu Gracia me de la fuerza de ser fiel a este voto que hago delante de Ti. Amén>>.

Virgen del Carmen

Virgen del Carmen

1.       Entre las condiciones requeridas para llegar a ser miembro efectivo de la Legión, encontramos el Acto de Ofrecimiento que pronunció la mensajera el 16 de Julio de 1966 en la Fiesta de Nuestra Señora del Monte Carmelo y que todas las Almas Pequeñas están invitadas a pronunciar después de un año de participación en la vida de un Islote de Santidad (Art. 30 4 de los Estatutos) Importa descubrir muy bien el sentido de este acto que debe impregnar toda la vida.

Notemos en primer lugar que es Jesús quien pidió a Margarita esta gestión el 26 de Junio de 1966:

“Jesús- Hija mía, ¿quieres ser víctima de Amor?
Margarita: ¡Oh, sí, lo quiero y me ofrezco a él en holocausto!
Jesús- Deseo que pronuncies el voto de Abandono total y de fidelidad a mi Amor Misericordioso”. Y el 27 de Junio de 1966, Jesús añade con respecto al voto a pronunciar: “No te preocupes, no cambiará gran cosa a lo que ya es. Es únicamente el último retoque que pido en todo. ¿Un objeto de arte no debe ser tratado en sus más mínimos detalles?”

Inspirada por Jesús, Margarita está consciente de que esta petición de Jesús, no es solamente para ella, sino para todas las almas pequeñas a quienes ella debe transmitirla:.

“Lo que Él quiere de mí- dice ella- lo quiere de todos, pero no todos lo saben. Por eso, lo que El me da tengo que darlo a todos, y mi alma pequeña llega a ser el canalito inagotable de las gracias que El me concede tan liberalmente” (Mensaje del 5 de Marzo de 1977

2.        El Acto de Ofrecimiento no es entonces, un voto que determina un estado de vida religiosa sino un gesto de apertura del corazón por medio del cual nos hacemos disponibles a la acción de Dios en nuestra vida cotidiana. Corresponde a la llamada hecha a todo cristiano, como lo expresa S. Pablo en su Epístola a los Romanos: “Os ruego, pues, hermanos, por la Misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, grato a Dios, sea éste vuestro culto espiritual a Dios” (Rom. 12,1).
Desde toda la eternidad existe un plan de Amor de Dios, sobre nosotros, que es un plan de santidad…”creados en Cristo Jesús, para hacer buenas obras, que Dios de antemano preparó, para que en ellas anduviésemos”.(Ef.2,10) El Amor de Ofrecimiento nos dispone así a entrar en este plan de Amor del Padre para realizar efectivamente las obras buenas que El ha preparado de antemano, a fin de que nos comprometamos en ellas. Permite que Dios conduzca nuestra vida hacia la santidad muy a menudo, sin saberlo nosotros.

3.       Ciertas Almas Pequeñas se sentirán quizás llamadas a vivir este Acto de Ofrecimiento como voto que comprende toda la vida dentro del marco de un instituto religioso de vida contemplativa y apostólica o de un instituto secular, cuya fundación encontraría su origen en la llamada de Jesús suscitada por el “Mensaje del Amor Misericordioso a las Almas Pequeñas”. En este caso ellas deberán consultarlo con las autoridades religiosas de su Diócesis, que son las competentes para la erección de estos institutos, así como la fundadora de la Legión, Margarita, y a los responsables de la Legión en su país y al Centro Internacional de Chevremont. Esta posibilidad queda abierta, pues debemos permanecer atentos a las llamadas del Señor en la eternidad y en la generosidad. Debemos también orar mucho al Espíritu Santo para ser capaces de discernir cuál es la Voluntad precisa del Señor en estas llamadas.

4.       El hecho de pronunciar solemnemente el Acto de Ofrecimiento es necesario para que lo tomemos muy en serio. Pero Jesús pide diariamente este ofrecimiento como lo testimonia el Mensaje del 5 de Diciembre de 1967, donde Jesús describe la Jornada de un Alma Pequeña.

<<He aquí la Jornada de un Alma Pequeña.
Ofrenda del día por el Papa, por sus intenciones; por la Iglesia, por todos los sacerdotes, por la paz del mundo, por la conversión de los pecadores, por los que sufren, y en reparación de los ultrajes que ofenden gravemente a mi Divino Corazón y al Corazón Dolorido e Inmaculado de María.
Invito a la lucha a cada alma, es un esfuerzo total y géneroso contra el egoísmo que hay en todos y en cada uno; a una gran caridad para el prójimo.
Propagación del Rosario; esto conseguirá muchas gracias para la Iglesia y para los sacerdotes.
La meditación se deja a la elección de cada alma según sus disponibilidades. No la descuidéis sin un motivo serio, pues es un medio de santificación y de conocimiento por la fuerza que da a vuestras almas. Que las Almas Pequeñas se unan a estas intenciones con amor y fervor.
Acordaos muy a menudo de vuestro Dios, con vivas aspiraciones, para mantener un contacto permanente entre El y vosotros.
Abandonaos totalmente a mi Voluntad. Tened confianza en Mi>>

5.

5.2 Después de haber sido un acto de intercesión, el ofrecimiento de la jornada tiene como finalidad dejar actuar a Dios para que nos haga santos.
Somos pequeños y ese combate contra el “Yo”, se conseguirá necesariamente, siendo fieles en las cosas pequeñas, como lo expresa muy bien Santa Teresa del Niño Jesús; “Amado mío, no tengo otro medio que probar mi amor que echándote flores, es decir, aprovechando las cosas más pequeñas y haciéndolas por amor” (Manuscrito B.4to.)

5.3 Cuando nos ofrecemos totalmente a El, Jesús puede entonces enviarnos en misión y darnos la Regla de Vida del Alma Pequeña (Mensaje del 21 de Junio de 1973)

5.4 El rezo diario del Santo Rosario

Jesús pide que el rezo del Rosario forme parte de nuestra jornada Numerosos papas han recomendado fuertemente esta oración y las Almas Pequeñas la consideran como un medio seguro de dejarse conducir por la Santísima Virgen, meditando con Ella los quince misterios de la vida de Nuestro Señor Jesucristo. He aquí en qué orden se meditan habitualmente estos misterios:

Lunes y sábados: los misterios Gozosos

Martes y viernes: los misterios Dolorosos.

Jueves:los Misterios Luminosos

Miércoles y Domingos: los misterios Gloriosos

La meditación de los misterios del Rosario es una buena preparación a la oración.

5.5 La oración

Jesús dice: <<La meditación se deja a elección de cada alma según sus disponibilidades. No la descuidéis sin un motivo serio, pues es un medio seguro de santificación y de conocimientopor la fuerza que da a vuestras almas>>. (05.12.1967

En el Mensaje del 20 de agosto de 1981, Jesús describe maravillosamente lo que es la oración:)

<<¿La oración?
Es tu presencia;
Es venir a reunirte conmigo, en el dolor o en la alegría. Es callarte, si no eres capaz de expresarte; es entregarme tu corazón con tus pobres palabras humanas, si lo puedes.
¿La Oración?
Es una fidelidad de presencia, en la abundancia de mis gracias o en la privación de todo consuelo: ¡es tú y Yo, solos, los dos!
La Oración puede no ser más que una simple mirada de Amor; pero para intercambiarla, tienes que estar aquí. ¿Comprendes?
¿La Oración?
¡Es dejar todo, aunque sólo sea unos instantes para encontrarme a solas!
Puedes decirme todo,pero puesto que Yo sé todo lo que quisieras pedirme… ¿No preferirías en este momento, descansar, intercambiando en silencio nuestras miradas que se cruzan y hablan en nuestro lugar?
No deplores el tiempo que Me das: sólo hay que deplorar lo que se Me rehúsa.
Tú avanzas, en el gran Silencio de nuestro Amor recíproco, silencio que te esconde o te revela: te esconde a los presuntuosos y te revela a los sabios y a los pequeños>> (20-08-1981)

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