Mensaje de reflexión para las Almas Pequeñas semana del 29 Abril al 5 de Mayo del 2018

Legión de las Almas Pequeñas

Proposiciones de Textos del Libro para la Semana

“Mensaje del Amor Misericordioso de Jesús”

para reflexionar en sus Islotes de Santidad.

¡Ave María!

Margarita la Almas Pequeña y su Jesús

31 diciembre de 1992

M- Qué verdad es que el hombre no es verdaderamente grande más que de rodillas, prosternado ante su Dios. Por la contrición de sus pecados, la Luz brilla en las tinieblas de su alma. El arrepentimiento de sus faltas permite a la Divina Misericordia intervenir, entrar en el corazón magullado del pecador, desolado, no de no ser, sino más bien de ser lo que él no quiere, lo que su debilidad no puede impedir siempre. Ofender a un Dios tan bueno duele. La cauterización del mal por la Misericordia que ilumina hace mucho daño, porque Ella coloca al pecador ante sus responsabilidades frente a Dios.

El perdón del Señor sólo vale si uno desea sinceramente salir del pecado y acepta que Él lo vaya podando. Bueno es recordar que Jesús en la Cruz ha asumido nuestros pecados. ¡A qué precio! Él sabía lo que nosotros no siempre comprendemos.

La Cruz ha hecho millares de víctimas en tiempo de Jesús, pero su Cruz no es la de los demás. Para el cristiano, generalmente, Jesús, Hijo de Dios, ha muerto por nuestros pecados. Es verdad y esto diferencia ciertamente su Cruz de la de los demás, pero lo que no se profundiza bastante es que, aparte de esta Cruz bendita, estaba atado a Ella el peso de 2000 años de pecados. Y nuestro Dulce Salvador la ha llevado, continúa llevándola en todos los miembros pecadores de este mundo.

En su Gloria, Jesús mira cómo viven los hombres y el peso de la Cruz que Él llevó en su tiempo, se acrecenta más aún por la podredumbre de este Siglo infernal que se agarra a Ella.

Conocer lo que Jesús ha sufrido es también comprender que la Cruz no era lo que Él más temía. En el Huerto de los Olivos, son nuestros pecados los que han provocado la agonía en su alma.

Y ¿cómo puede ser esto posible? Pues porque Él veía, porque el miedo de lo que se acercaba hacía estallar los vasos sanguíneos de su Corazón, y esto se tradujo en el sudor de sangre. Él veía los siglos futuros y que este mundo, por el cual se entregaba, se hacía cada vez más pecador.

Él sabía… ¡Oh! ¡este peso de la Cruz! ¡no ceso de pensar en él! La tierra sufre lo que Jesús ha sufrido, siglos de pecados que cada uno de nosotros tiene que asumir. ¡Es horrible!

Señor Jesús, ¿cuándo comprenderán por fin los hombres? ¿Cuándo vendrás una vez más a salvarnos?

¡Ven, Señor Jesús! ¡Ya vale! El sufrimiento, aquí abajo, ha llegado a su punto culminante.

¡Ven! ¡Oh ven! ¡Te esperamos, te estamos esperando!

El mundo está agonizando y ¿Cuánto tiempo le queda antes de la Crucifixión que le librará de su mal?

———-

“Mensaje del Amor Misericordioso a las Almas Pequeñas” – TOMO IV

———————————————————————

Paz, Alegría y Amor

———————————————————————

Anuncios

Acerca de Pequeñas Almas Latinoamérica

Grupo Cristiano Católico que busca el crecimiento espiritual a través de la pequeñez
Esta entrada fue publicada en 1. Mensajes, Tomo IV y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s